The Symphony of Silence
En la sala del mundo la orquesta es silente,
cada gesto, una cuerda que suena paciente.
El viento marca compases con pulso lento,
y las sombras obedecen su ritmo contento.
La noche afina las cuerdas del alma callada,
y la luna dirige con mano delicada.
Cada pausa es un puente que sabe hablar,
y en su habla sin sonido aprendemos a amar.
Así nace la sinfonía que en calma se implora,
resuena en los ojos y en la piel se atesora.
Silencio que es concierto, secreto y clamor,
y en su fondo encontramos al fin el valor.