Memorias
En el pecho guardo un puente dorado,
de días que el tiempo no ha olvidado;
cada foto es un beso recordado,
que vuelve y me nombra cuando ha callado.
Al volver la mirada vuelvo a latir,
las horas se inclinan para no morir;
el viento trae un verso que hace existir,
lo que fue ayer insiste en revivir.
Cada imagen se posa suave en mi calma,
toca sin prisa la fibra de mi alma;
las voces se alargan hasta rozar la palma,
y el tiempo, enamorado, me devuelve la calma.